Chone

Chone o San Cayetano de Chone, es la tercera urbe más grande y poblada de la provincia de Manabí. Y como cada destino en nuestro hermoso Ecuador, esconde historia, leyendas y una gastronomía variada de la cual disfrutar.

Se encuentra a 2h 40 minutos aproximadamente de la Ciudad de Santo Domingo, si viajas a Manta o Portoviejo por esa ruta, es un lugar que vale la pena visitar, ya te contaré más adelante por qué.

Chone no es de esas ciudades que se ve a simple vista hermosa, sin embargo, los amigos que nacieron allí, se sienten orgullosos de su terruño y llevan en alto su nombre. Y como apreciamos cada invitación, no esperamos mucho para viajar al norte de Manabí, a conocer sus montubios, costumbres y tradiciones.

Llegamos cuando el sol comenzaba a calentar y, nos dispusimos a buscar un lugar que nos proporcionara un poco de diversión, así fuimos a parar a las Cascadas el Caracol, a unos 16 km del centro de la ciudad, en la parroquia de Santa Rita, no sin antes pasar por la PyS más cercana y dar una súper tanqueada con los mejores. Esta vez fue en la Estación Cimborazo, en Atahualpa y Rocafuerte, donde siempre nos dan la bienvenida con la amabilidad que los caracteriza.

Este pequeño paraíso, consta de 7 cascadas, rodeadas de fauna y flora silvestre, ideal para pasarla en familia, hacer excursión o simplemente descansar. La comida Manaba no puede faltar, sus empañadas de verde, la deliciosa gallina criolla y las enormes tongas (comida típica que se envuelve en hoja de plátano y que suele traer arroz, gallina criolla y maní).

¿Qué hacer en Chone?

La Plaza Sucre se encuentra justo en el corazón de la ciudad, tiene una belleza peculiar y en sus parques acoge a todos, grandes y chicos. También te puedes refrescar en la “Heladería Mora” o visitar la Iglesia de Canuto, la cual es patrimonio de Ecuador.

No olvides ir al “Monumento de los Raidistas”, el cual rinde homenaje a 5 choneros que un día soñaron con unir la región de la sierra con la costa en un Chevrolet de 1931, hoy es un símbolo de identidad.

Las personas en Chone son realmente amables, así que pudimos indagar un poco sobre sus leyendas. Así conocimos la historia de los duendes de Manabí.

Cuentan los ancianos del pueblo, que estos duendes parecen niños pequeños, pero tienen la cara arrugada como viejitos, que solo se le aparecen a quien ellos quieren y que son para el resto invisibles. Se enamoran de hermosas jovencitas y cuando alguien duda de ellos, los vuelven locos para siempre. Después de unos cuantos consejos y de repetirnos que no eran solo leyendas, nos pusimos rumbo a casa.

¡Conocimos Chone! Su gente hospitalaria, su deliciosa comida y un poco de sus leyendas que le da cierto toque de magia y misterio a la ciudad, así como Rumpelstiltskin a los cuentos de hadas. ¡Seguramente volveremos por más aventuras!

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