Latacunga

Cuando eres un viajero sobre ruedas todos los lugares te parecen sorprendentes. De camino a la ciudad de Quito y motivados por las excepcionales Chugchucaras, decidimos entrar a Latacunga. Esta ciudad , situada en el centro de Ecuador y al sur del volcán Cotopaxi es la cabecera cantonal del Cantón Latacunga y capital de la Provincia de Cotopaxi. A una altitud de 2750 msnm y con un clima frío andino, nos recibió la «Sultana del Cotopaxi».

Primera parada: Las mejores Chugchucaras de la zona. El plato está compuesto por mote, chicharrón, canguil, maíz tostado, papas fritas, plátano maduro, empanada de viento, chifles, fritada, choclo, carne, cuero crujiente de cerdo y se dice que su sabor se puede encontrar solo en restaurantes de Latacunga.

Chugchucara es una palabra quichua, que en castellano significa “cuero tembloroso”. Surgió hace unos 70 años en una celebración de la Mama Negra, de la que te hablaré más adelante.

Los precios de este platillo pueden variar de acuerdo al lugar donde lo consumas, pero van desde $8.00 a $10.00 cada plato.

Es delicioso y su sabor inigualable. Así que si pasas por Latacunga, pregunta donde están las mejores Chugchucaras y los lugareños te recomendarán.

La fiesta por excelencia de Latacunga es la celebración de La Mama Negra, es un sincretismo religioso que goza de mucho colorido, música, alegría y también un poco de desorden, pues se reparte licor a todos los que están en la celebración.

Comparsas, disfraces y bailes llenan las calles de Latacunga cada noviembre, celebrando el día de su independencia y se rinde homenaje a la Virgen de la Merced a quien conceden según cuenta la tradición, la gratitud y reconocimiento por la protección en uno de los procesos eruptivos del volcán activo más alto del planeta, el Cotopaxi.

Si sigues nuestro blog, seguramente esperas una leyenda que te remueva las entrañas, así que nos fuimos al parque Vicente León en busca de historias para contar.

Asunción, fue la anfitriona perfecta. Nos acercamos a comprar unos helados a su carrito y aprovechamos para preguntarle si conocía alguna leyenda que erizara la piel. Entonces se quedó pensativa por un momento, miró hacia la derecha, luego hacia la izquierda y nos contó en voz baja:

Una vez estaba yo vendiendo helados cerquita del Cotopaxi y tuve que pasar por un pequeño bosque, entonces escuché llorar a un niño, me acerqué a ver qué le pasaba, caminé con mucha dificultad porque habían troncos de árboles en el suelo, rocas y muchos insectos, cuando estaba cerca de llegar al lugar donde se escuchaba el llanto, sentí un fuerte olor a azufre y ahí fue cuando salí corriendo a buscar mi carrito.

Recordé aquella historia de mi abuela y el Uñaguille, el niño que llora sin cesar y luego, cuando le cargas comienza a reír de forma macabra, se pone caliente,  le salen unos cachos e intenta matarte.

Yo enseguida supe, por el olor a azufre que era es guagua diablo y me alejé tanto como pude, incluso estuve varios días sin vender helado.

¡El guagua diablo es real, pero nadie me creyó!, dijo con voz firme y se despidió aconsejándonos tener mucho cuidado.

Latacunga, definitivamente, es un lugar para volver. Para disfrutar de sus fiestas, su comida y por qué no, para seguir conociendo leyendas en el país donde nada es lejos.

Estaciones PYS en la ruta:
• E/S LATACUNGA
Panamericana sur km 2 1/2 vía salcedo (Cotopaxi)
• E/S SILVA
Panamericana sur. Km 25, Ignacio flor
• E/S LA MAMA NEGRA
Av. Unidad nacional y caoba

 

 

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